Distance 497 Km. répartis sur des routes des types suivants :
Carreteras Nacionales: 350.3 km.
Autonómicas de 2º nivel: 125.7 km.
Asfalto o cemento sin nombre: 21 km.
Tronçons: 30
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Descripción:
La última etapa de A Rota 18 es también la más larga y una de las más variadas de toda la aventura. Con cerca de 500 kilómetros por delante, recorreremos el sur de Portugal desde las llanuras del Bajo Alentejo hasta los espectaculares acantilados del Algarve y las montañas de la Serra de Monchique, antes de regresar de nuevo hacia el interior y finalizar esta fantástica aventura.
La jornada transcurre casi por completo por carreteras nacionales y autonómicas de segundo nivel, buscando siempre el placer de la conducción por encima de la rapidez. Las largas rectas del Alentejo dejan paso a carreteras mucho más reviradas al acercarnos al Algarve, donde el relieve se vuelve más accidentado y cada curva invita a disfrutar del pilotaje.
A lo largo del día los paisajes cambian continuamente. Comenzaremos entre inmensas dehesas de encinas, olivares y campos de cereal, atravesando pequeños pueblos blancos donde el tiempo parece avanzar más despacio. Más adelante aparecerán las sierras cubiertas de alcornoques y eucaliptos, los valles agrícolas y, finalmente, el océano Atlántico, que nos acompañará durante buena parte del recorrido por algunos de los rincones más espectaculares de la costa portuguesa.
Esta etapa también reúne algunos de los lugares más emblemáticos del sur del país. El Parque Natural do Vale do Guadiana, el Parque Natural do Sudoeste Alentejano e Costa Vicentina, las playas salvajes del litoral alentejano y algarvío, los pueblos históricos del interior y las sinuosas carreteras de la Serra de Monchique convierten este recorrido en un auténtico resumen de la enorme diversidad paisajística de Portugal.
Pero más allá de los kilómetros y de los lugares visitados, esta última jornada tiene un significado especial. Cada curva recuerda las vividas en etapas anteriores, cada pueblo evoca nuevos recuerdos y cada parada acerca un poco más al final de una ruta que ya forma parte de nosotros. A Rota 18 llega a su desenlace, pero las experiencias, los paisajes, los aromas, los sonidos y las personas conocidas durante el viaje permanecerán mucho tiempo en la memoria de quien haya tenido la fortuna de recorrerla.